Expectativas de Satisfacción y Satisfacción obtenida en un grupo de estudiantes de nuevo ingreso de la UPR en Cayey
María del C. Fernández Rodríguez
Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Estudiantil
UPR en Cayey
Sumario
Existe un interés creciente en hacer avalúo de los distintos aspectos relacionados a la experiencia de los estudiantes en el ambiente universitario. (Rodríguez, 2001). La necesidad de avaluó sobre aspectos tales como programas académicos, servicios de apoyo a la docencia, competencias y satisfacción de los egresados, entre otros, ha sido planteada. Por lo que las investigaciones evaluativos sobre el grado de satisfacción de los estudiantes y los factores relacionados, surge como pertinente. Investigaciones revisadas encuentran que la satisfacción de los estudiantes, particularmente los de nuevo ingreso, está relacionada a las tasas de retención en las Universidades. (Fordhan,1988; Hughes, 1987 & Gerdes & Mallinckrodt 1994)). Un estudiante satisfecho se convierte a su vez en la mejor propaganda para futuros candidatos con intereses similares. Los candidatos potenciales pueden escoger matricularse en determinada institución universitaria como resultado del insumo positivo que reciben de otros estudiantes satisfechos. Lo contrario también es cierto. El estudiante insatisfecho que se da de baja influye negativamente en los solicitantes potenciales (Greene & Greene, 2003).
Gerdes y Mallinckrodt (1994) plantean, que la transición de la escuela superior a la universidad implica no sólo un cambio de escenario o lugar de estudio, sino un proceso complejo que a muchos estudiantes les requiere demandas diversas en sus estilos de estudiar, relacionarse y de convivencia. Cuando el estudiante percibe que no cuenta con los recursos para cumplir con esas demandas, puede disminuir su capacidad de ejecución y afectarse su satisfacción con la vida universitaria en general. Se estima, que es en las primeras seis semanas en particular y en el primer año en general, en el que ocurre la mayor propensión a abandonar la universidad. (Hurd, 2000). Por otra parte, existe una relación entre las expectativas respecto al ajuste a la vida universitaria y la satisfacción que se obtiene (Gerdes y Mallinckrodt, 1994). Existe una relación entre las expectativas respecto a la vida universitaria y la satisfacción que se obtiene (Gerdes y Mallinckrodt, 1994). Cuando los estudiantes sienten que las instituciones académicas no llenan sus expectativas se afecta su satisfacción y por ende su deseo de persistir puede disminuir. En este estudio, nos propusimos auscultar entre un grupo de estudiantes de nuevo ingreso sus expectativas con relación a lo que sería la experiencia en la universidad, y su satisfacción con los distintos aspectos universitarios, luego de concluir su primer año de estudios.
Cincuenta y dos estudiantes de nuevo ingreso, previo a su ingreso al primer semestre académico 2001-2002, contestaron un cuestionario sobre expectativas con respecto a distintos aspectos relacionados a su ajuste a la vida universitaria. Al cabo de un año, se les envió una comunicación, solicitándoles completaran un segundo cuestionario sobre su experiencia en la universidad, durante ese primer año y el grado en que estuvieron satisfechos con diversos aspectos de la vida universitaria.
Encontramos que en relación a la evaluación de la experiencia en los siguientes elementos: profesores, contacto informal con los profesores fuera del salón, consejería académica, servicios al estudiante, salones y laboratorios, facilidades de recreación, espacios para estudiar, seguridad personal, bienestar psicológico, personal administrativo, calidad de estudios y percepción de sentirse parte de la Universidad, los participantes obtuvieron un nivel de satisfacción más bajo de lo que esperaban y esa disminución fue estadísticamente significativa. En otros aspectos evaluados no se encontró esta tendencia o la diferencia obtenida no fue estadísticamente significativa. Es decir, este patrón de altas expectativas, precediendo una disminución en satisfacción no fue evidente en los siguientes aspectos evaluados: percepción de sentirse cómodo (a gusto ) en la universidad, servicios y facilidad de biblioteca, eventos culturales y sociales, organizaciones estudiantiles, oportunidades de hacer amigos, crecimiento y desarrollo intelectual adquirido. En estos aspectos la satisfacción obtenida fue similar a la esperada. Nuestros hallazgos confirman parcialmente la hipótesis de que al inicio los estudiantes expresan expectativas altas, las cuales tienden a reducir al concluir el primer año académico.
De la investigación también se obtuvo información sobre otros aspectos importantes de la experiencia del estudiante de primer año. En términos generales, los estudiantes que participaron en el estudio, aún cuando el nivel de satisfacción obtenido en algunas áreas fue más bajo de lo que esperaban, estuvieron en su mayoría al menos moderadamente satisfechos, respecto a su experiencia general en la universidad. Por ejemplo, en los reactivos que auscultaba su percepción de sentirse cómodos en la universidad y su sentido de pertenencia, el promedio obtenido al cabo de un año fue de 4.60 y 4.35, respectivamente, lo cual implica que en estas áreas generales la mayoría de los estudiantes estuvieron entre muy satisfechos y satisfechos. El tamaño de las desviaciones típicas calculadas nos indica que la evaluación fue homogénea.
Algunos datos merecen especial consideración y contribuyen con información valiosa para el avaluó institucional, por ejemplo, el que el nivel de satisfacción con respecto a sentirse parte de la universidad fuese significativamente más bajo al concluir el año, obtiene particular relevancia para los administradores universitarios por la relación de esta variable con la retención de los estudiantes. Estudios revisados sostienen que el sentido de pertinencia es un elemento importante de ajuste e integración a la vida universitaria que predice persistencia (Hurd, 2000 ,Martin, Swartz-Kulstad & Madson,2000).
Greene y Greene (2003) señalan la importancia de que al inicio de la experiencia universitaria se comparta con el estudiante información relacionada a aspectos que caracterizan la experiencia universitaria, tales como la filosofía de educación que define el currículo, el grado al cual la tecnología se incorpora en la sala de clase, el rol de la biblioteca en el proceso de aprendizaje, así como de las unidades sociales principales que influyen la vida en el campus y las opciones disponibles para individuos con diferentes intereses y necesidades. Estos autores enfatizan el que no se prometa nada que no se pueda cumplir y que no se subestimen los factores sociales, emotivos y afectivos que pueden influir ampliamente al estudiante en su desempeño académico y en su deseo de persistir.
Interesante también resulta, el que la mayoría de los estudiantes que participaron nunca solicitaron y/o recibieron ayuda individual de sus profesores, así como tampoco servicio de tutoría. Sería interesante analizar las razones por las cuales no utilizaron o solicitaron este tipo de servicio. Gerdes, et.al (1994) encontraron que el estudiante que no asume una actitud proactiva o de auto gestión sobre su proceso académico puede estar más propenso a abandonar la universidad.
La muestra que participó en el estudio fue limitada en tamaño y fue seleccionada por disponibilidad, lo que afecta el grado al cual los hallazgos de este estudio puedan generalizarse a otros estudiantes. No obstante, en este estudio se identificaron áreas en las cuales el nivel de satisfacción fue significativamente más bajo que lo que se había anticipado y esperado, lo que sugiere sería interesante y pertinente repetir este tipo de estudios con muestras más representativas. Así mismo, nos parece que estos hallazgos acentúan la importancia de realizar investigaciones adicionales, tanto cualitativas como cuantitativas en las cuales se pudiese obtener información relativa a los motivos o causas que incidieron en esta disminución.
Reconocemos que la percepción de satisfacción está mediada, además, por distintas circunstancias y experiencias particulares, tanto en el plano personal como académico, que no se exploraron en este estudio. Se recomienda la realización de estudios utilizando grupos focales o entrevistas semi estructuradas donde se puedan explorar aspectos de la experiencia, que nos permitan contextualizar y obtener una mejor comprensión de la forma en que los estudiantes construyen su imaginario y experiencia relativa a lo que esperan de la universidad y luego experimentan como lo universitario.
Para ver el estudio en su totalidad s puede comunicarse con la autora a la siguiente dirección mfernandez@cayey.upr.edu