Centro Interdisciplinario de Desarrollo Estudiantil (CEDE)
YA ESTAMO EN EL PRIMER PISO DEL DECANATO DE ESTUDIANTES
Servicios
- Consejería y Servicios Psicológicos
- Sala de Información Educativa y Ocupacional
- Oportunidades y Recursos para continuar estudios
- Tutorías
- Referidos
- Orientación a Estudiantes de Nuevo Ingreso
El Centro Interdisciplinario de Desarrollo Estudiantil (C.E.D.E.) tiene como objetivo facilitar la reflexión crítica del estudiantado sobre sus experiencias desde una perspectiva cognitiva, afectiva y conductual. Aporta a que el estudiantado:
- Entienda su entorno histórico y sociocultural
- Asuma una actitud de autogestión y empoderamiento en su proceso académico
- Identifique sus fortalezas y limitaciones a la luz de sus proyectos y metas
El Centro Interdisciplinario de Desarrollo Estudiantil ofrece los siguientes servicios:
- ORIENTACIÓN PERSONAL - Se ayuda al estudiante a buscar alternativas para resolver situaciones que afecten su desarrollo individual.
- ORIENTACIÓN EDUCATIVA - Se ayuda al estudiante a desarrollar técnicas de estudio y a clarificar sus metas académicas.
- ORIENTACIÓN VOCACIONAL - Se ayuda al estudiante a planificar de forma efectiva su carrera universitaria.
- PSICOLOGÍA CLÍNICA - Se ofrecen servicios de psicología clínica con el propósito de identificar y trabajar en la resolución de conflictos intra e interpersonales que pueden incidir adversamente en el funcionamiento del estudiante tanto en el ámbito académico como personal.
- SALA DE INFORMACIÓN EDUCATIVA Y OCUPACIONAL - Esta sala contiene información sobre universidades de Puerto Rico y el exterior a nivel sub graduado y graduado. Se facilitan solicitudes de exámenes y de admisión a escuelas graduadas y profesionales. Se facilita información educativa y ocupacional actualizada disponible a través de la red de internet.
- Coordinación de la Feria de Estudios Graduados en Puerto Rico y Estados Unidos.
- TUTORÍAS ACADÉMICAS - Se ofrecen tutorías en Matemática en coordinación con el departamento. Este servicio responde a las dificultades académicas presentadas por los estudiantes.
- Servicios comunitarios – Participación en actividades de orientación, talleres y adiestramientos, estudiantes, profesionales y comunidad externa.
EXPERIENCIAS A ESTUDIANTES DE NUEVO INGRESO- Se ofrecen varias actividades de orientación para estudiantes de nuevo ingreso tales como charlas y talleres sobre normas académicas, hábitos de estudio, administración del tiempo, manejo del stress, establecimiento de metas, estudios graduados, cómo preparar presentaciones exitosas, trabajo en equipo, autoestima, inteligencia emocional y motivación.
Se ofrece énfasis en las poblaciones de probatoria y estudiantes de primer año.
Se coordina con los departamentos académicos para la orientación sobre programas y talleres según la necesidad de los estudiantes.
Horario: lunes a viernes de 7:30 a.m. - 12:00 a.m. y de 1:00 p.m. - 5:00 p.m. Teléfono:787- 738-2161 Exts. 2053 y 2054 ó 787-263-6430 (directo)
Depresión o Tristeza ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?
Depresión o Tristeza ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?
Por María del C. Fernández, M.A
La palabra depresión tiene múltiples significaciones dependiendo de la persona y el contexto en que se utilice. Por ejemplo se habla de depresión económica, de depresión clínica, de depresión atmosférica, entre otras. Nos interesa distinguir un tanto el uso de esta palabra como categoría diagnóstica de un desorden psiquiátrico. Es común en estos tiempos escuchar a personas cotidianamente referirse a si mismas como deprimidas. Muchas veces se utiliza este término como sinónimo de tristeza. El abuso de categorías diagnósticas por parte de los profesionales, es de por sí cuestionable, pero resulta aún más sorprendente escuchar a las propias gentes auto etiquetarse.
Todos en distintas instancias de nuestra vida nos sentimos tristes. La tristeza es un sentimiento de vacío que sigue a una herida o una pérdida. Sabemos que fue lo que perdimos o lo que nos hirió y es posible manifestar rabia o dolor por lo que nos hirió o por la perdida sufrida. Por ejemplo es común sentirse tristes ante la perdida de un ser querido. Pero uno poco a poco se va recuperando de ese dolor y la tristeza se disipa. Si bien la tristeza y la depresión pueden tener la misma apariencia en un momento dado, no son lo mismo. Una diferencia marcada entre depresión y tristeza es que en esta última uno pierde el contacto con el origen de la tristeza, uno no sabe porque esta triste, porque se siente mal.
Sin embargo, hay diferencias sutiles entre la forma en que se manejan, experimentan y expresan los sentimientos. También hay diferencias sutiles entre los grados de “depresión”. Uno puede estar levemente deprimido o severamente deprimido. Parece haber un continuo que va desde coraje, frustración, tristeza hasta depresión. Estas diferencias sutiles entre los estados anímicos, explican en parte el que las personas se asuman en un momento dado como deprimidas. Otro elemento que puede explicar esto puede ser la propaganda de los medios, para la venta de antidepresivos. Uno se puede identificar con los síntomas y decir “yo tengo eso”. Ahora bien quiero compartir con ustedes algunas consideraciones. Sabemos el poder de los pensamientos en curar enfermedades físicas, pero también de propiciar las condiciones para que se manifiesten. Esto es posible porque somos una totalidad, es decir lo biológico, lo psicológico y lo social se manifiestan en las personas como totalidad. Es por esto que la comprensión de uno mismo, puede estar influenciada por lo que otros nos dicen. Muchas personas que se asumen deprimidas a lo mejor realmente están tristes, muchas veces con sobrados motivos.
Otra vez la clave parece ser que en la depresión uno se siente mal, débil, sin fuerza, sin ánimo, triste pero no sabe por qué motivo. Algunas terapias de corte psicoanalítico teorizarían que el motivo se olvidó. Pero lo que la persona experimenta es mucha tristeza y falta de sentido de propósito.
Tanto si uno puede identificar el porque se siente mal, como si no puede identificarlo, el mero hecho de apalabrar lo que se está experimentando, en muchas ocasiones tiene un efecto de alivio. Es por eso, que el poder hablar de tus sentimientos con una persona te puede ayudar. En el Centro Interdisciplinario de Desarrollo Estudiantil (C.E.D.E.) de la Universidad de Puerto Rico en Cayey, estamos para ayudarte. No dudes en visitarnos si estas experimentando sentimientos de esta índole.
Los sentimientos, aún los “negativos” como el coraje, la tristeza, la frustración tienen su utilidad y pueden ser fuentes de motivación para corregir injusticias o inequidad. Es decir que casi con seguridad nos están alertando sobre algo que debemos revisar en nuestra forma de vivir la vida. Muchas de las explicaciones que buscamos están precisamente ahí en la interpretación y la escucha atenta de lo que esos sentimientos quieren simbolizar. Como dice David Viscott:
La luz que buscas está dentro de ti.
La luz es vida , es amor, eres tú.
Hállala, cuídala, compártela.
Buscarla es participar en el infinito.
Referencia
Viscott D. (1997). El lenguaje de los sentimientos. Editores Emece, Barcelona.
mfernandez@cayey.upr.edu
Revisado enero 2002
Expectativas de Satisfacción y Satisfacción obtenida en un grupo de estudiantes de nuevo ingreso de la UPR en Cayey
Expectativas de Satisfacción y Satisfacción obtenida en un grupo de estudiantes de nuevo ingreso de la UPR en Cayey
María del C. Fernández Rodríguez
Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Estudiantil
UPR en Cayey
Sumario
Existe un interés creciente en hacer avalúo de los distintos aspectos relacionados a la experiencia de los estudiantes en el ambiente universitario. (Rodríguez, 2001). La necesidad de avaluó sobre aspectos tales como programas académicos, servicios de apoyo a la docencia, competencias y satisfacción de los egresados, entre otros, ha sido planteada. Por lo que las investigaciones evaluativos sobre el grado de satisfacción de los estudiantes y los factores relacionados, surge como pertinente. Investigaciones revisadas encuentran que la satisfacción de los estudiantes, particularmente los de nuevo ingreso, está relacionada a las tasas de retención en las Universidades. (Fordhan,1988; Hughes, 1987 & Gerdes & Mallinckrodt 1994)). Un estudiante satisfecho se convierte a su vez en la mejor propaganda para futuros candidatos con intereses similares. Los candidatos potenciales pueden escoger matricularse en determinada institución universitaria como resultado del insumo positivo que reciben de otros estudiantes satisfechos. Lo contrario también es cierto. El estudiante insatisfecho que se da de baja influye negativamente en los solicitantes potenciales (Greene & Greene, 2003).
Gerdes y Mallinckrodt (1994) plantean, que la transición de la escuela superior a la universidad implica no sólo un cambio de escenario o lugar de estudio, sino un proceso complejo que a muchos estudiantes les requiere demandas diversas en sus estilos de estudiar, relacionarse y de convivencia. Cuando el estudiante percibe que no cuenta con los recursos para cumplir con esas demandas, puede disminuir su capacidad de ejecución y afectarse su satisfacción con la vida universitaria en general. Se estima, que es en las primeras seis semanas en particular y en el primer año en general, en el que ocurre la mayor propensión a abandonar la universidad. (Hurd, 2000). Por otra parte, existe una relación entre las expectativas respecto al ajuste a la vida universitaria y la satisfacción que se obtiene (Gerdes y Mallinckrodt, 1994). Existe una relación entre las expectativas respecto a la vida universitaria y la satisfacción que se obtiene (Gerdes y Mallinckrodt, 1994). Cuando los estudiantes sienten que las instituciones académicas no llenan sus expectativas se afecta su satisfacción y por ende su deseo de persistir puede disminuir. En este estudio, nos propusimos auscultar entre un grupo de estudiantes de nuevo ingreso sus expectativas con relación a lo que sería la experiencia en la universidad, y su satisfacción con los distintos aspectos universitarios, luego de concluir su primer año de estudios.
Cincuenta y dos estudiantes de nuevo ingreso, previo a su ingreso al primer semestre académico 2001-2002, contestaron un cuestionario sobre expectativas con respecto a distintos aspectos relacionados a su ajuste a la vida universitaria. Al cabo de un año, se les envió una comunicación, solicitándoles completaran un segundo cuestionario sobre su experiencia en la universidad, durante ese primer año y el grado en que estuvieron satisfechos con diversos aspectos de la vida universitaria.
Encontramos que en relación a la evaluación de la experiencia en los siguientes elementos: profesores, contacto informal con los profesores fuera del salón, consejería académica, servicios al estudiante, salones y laboratorios, facilidades de recreación, espacios para estudiar, seguridad personal, bienestar psicológico, personal administrativo, calidad de estudios y percepción de sentirse parte de la Universidad, los participantes obtuvieron un nivel de satisfacción más bajo de lo que esperaban y esa disminución fue estadísticamente significativa. En otros aspectos evaluados no se encontró esta tendencia o la diferencia obtenida no fue estadísticamente significativa. Es decir, este patrón de altas expectativas, precediendo una disminución en satisfacción no fue evidente en los siguientes aspectos evaluados: percepción de sentirse cómodo (a gusto ) en la universidad, servicios y facilidad de biblioteca, eventos culturales y sociales, organizaciones estudiantiles, oportunidades de hacer amigos, crecimiento y desarrollo intelectual adquirido. En estos aspectos la satisfacción obtenida fue similar a la esperada. Nuestros hallazgos confirman parcialmente la hipótesis de que al inicio los estudiantes expresan expectativas altas, las cuales tienden a reducir al concluir el primer año académico.
De la investigación también se obtuvo información sobre otros aspectos importantes de la experiencia del estudiante de primer año. En términos generales, los estudiantes que participaron en el estudio, aún cuando el nivel de satisfacción obtenido en algunas áreas fue más bajo de lo que esperaban, estuvieron en su mayoría al menos moderadamente satisfechos, respecto a su experiencia general en la universidad. Por ejemplo, en los reactivos que auscultaba su percepción de sentirse cómodos en la universidad y su sentido de pertenencia, el promedio obtenido al cabo de un año fue de 4.60 y 4.35, respectivamente, lo cual implica que en estas áreas generales la mayoría de los estudiantes estuvieron entre muy satisfechos y satisfechos. El tamaño de las desviaciones típicas calculadas nos indica que la evaluación fue homogénea.
Algunos datos merecen especial consideración y contribuyen con información valiosa para el avaluó institucional, por ejemplo, el que el nivel de satisfacción con respecto a sentirse parte de la universidad fuese significativamente más bajo al concluir el año, obtiene particular relevancia para los administradores universitarios por la relación de esta variable con la retención de los estudiantes. Estudios revisados sostienen que el sentido de pertinencia es un elemento importante de ajuste e integración a la vida universitaria que predice persistencia (Hurd, 2000 ,Martin, Swartz-Kulstad & Madson,2000).
Greene y Greene (2003) señalan la importancia de que al inicio de la experiencia universitaria se comparta con el estudiante información relacionada a aspectos que caracterizan la experiencia universitaria, tales como la filosofía de educación que define el currículo, el grado al cual la tecnología se incorpora en la sala de clase, el rol de la biblioteca en el proceso de aprendizaje, así como de las unidades sociales principales que influyen la vida en el campus y las opciones disponibles para individuos con diferentes intereses y necesidades. Estos autores enfatizan el que no se prometa nada que no se pueda cumplir y que no se subestimen los factores sociales, emotivos y afectivos que pueden influir ampliamente al estudiante en su desempeño académico y en su deseo de persistir.
Interesante también resulta, el que la mayoría de los estudiantes que participaron nunca solicitaron y/o recibieron ayuda individual de sus profesores, así como tampoco servicio de tutoría. Sería interesante analizar las razones por las cuales no utilizaron o solicitaron este tipo de servicio. Gerdes, et.al (1994) encontraron que el estudiante que no asume una actitud proactiva o de auto gestión sobre su proceso académico puede estar más propenso a abandonar la universidad.
La muestra que participó en el estudio fue limitada en tamaño y fue seleccionada por disponibilidad, lo que afecta el grado al cual los hallazgos de este estudio puedan generalizarse a otros estudiantes. No obstante, en este estudio se identificaron áreas en las cuales el nivel de satisfacción fue significativamente más bajo que lo que se había anticipado y esperado, lo que sugiere sería interesante y pertinente repetir este tipo de estudios con muestras más representativas. Así mismo, nos parece que estos hallazgos acentúan la importancia de realizar investigaciones adicionales, tanto cualitativas como cuantitativas en las cuales se pudiese obtener información relativa a los motivos o causas que incidieron en esta disminución.
Reconocemos que la percepción de satisfacción está mediada, además, por distintas circunstancias y experiencias particulares, tanto en el plano personal como académico, que no se exploraron en este estudio. Se recomienda la realización de estudios utilizando grupos focales o entrevistas semi estructuradas donde se puedan explorar aspectos de la experiencia, que nos permitan contextualizar y obtener una mejor comprensión de la forma en que los estudiantes construyen su imaginario y experiencia relativa a lo que esperan de la universidad y luego experimentan como lo universitario.
Para ver el estudio en su totalidad s puede comunicarse con la autora a la siguiente dirección mfernandez@cayey.upr.edu
Importancia de tener metas
Sobre la importancia de tener metas en la vida y estrategias para lograrlas…
Por Maria del C. Fernández
Todos debemos tener metas en la vida. Una meta es algo que se quiere lograr o alcanzar. Si lo establecemos como meta quiere decir que todavía no lo hemos logrado o alcanzado, pero lo deseamos. Es conveniente que cada uno encontremos retos en la vida. Desear algo y trabajar para lograrlo. Si tenemos uno o varios proyectos que realizar en nuestra vida, tenemos un norte, un rumbo en la vida y motivos para disfrutar vivirla. El no encontrar motivos para vivir la vida puede provocar tristeza profunda y en algunos casos depresión.
Las metas tienen que ser autoimpuestas, deben ser escogidas por uno mismo. Es más probable que destaquemos en el aprendizaje y logro de destrezas que hemos decidido aprender, aunque estas destrezas requieran esfuerzo y dedicación. La ejecución de algún instrumento, por ejemplo, es superior cuando el ejecutante escogió aprender sobre el instrumento. Es decir, se lo propuso como meta. La carrera universitaria, por ejemplo, también debe ser un proceso de selección que hace el estudiante. Muchas veces ha seleccionado por nosotros algún familiar y en ese caso es posible, que lo que desea el familiar no corresponde necesariamente con el deseo del estudiante. En ese caso puede ser común experimentar poca motivación para el sacrificio y dedicación que requiere el completar un grado universitario. El logro de nuestras metas requiere tres elementos principales: Compromiso personal, Auto control y Organizarnos a base de lo que deseamos. A continuación elaboraré un poco sobre cada uno de estos tres puntos.
I. Compromiso personal
Para lograr una meta, casi siempre hay que comprometerse con todo lo que implica el logro de la meta y estar dispuesto a sacrificarse por ello. Aún cuando la meta sea auto impuesta hay que dedicarse y sacrificarse. Por ejemplo, uno puede haber elegido estudiar en la universidad, y aunque a uno le guste la universidad, en ocasiones tendrá que posponer algunas diversiones, o tal vez dormir menos para cumplir con un trabajo académico.
II. Auto control o manejo de las emociones
Esto se refiere a manejar efectivamente las emociones y los impulsos perjudiciales Ejercer un autodominio emocional no es negar o reprimir los verdaderos sentimientos. De hecho los estados de ánimo “malos” también tienen su utilidad. Sentir por ejemplo coraje, miedo o tristeza puede ser una fuente de motivación para uno corregir una injusticia. Pero lo inadecuado es dejarse llevar por los sentimientos y explotar en ira o ansiedad inoportunamente. Acosar sexualmente a alguien es un ejemplo de un impulso perjudicial no controlado. Pero tampoco es autodominio al extremo porque el exceso de control tiene un costo físico y mental.
Las personas que sofocan sus sentimientos sobre todo los fuertemente negativos, elevan su ritmo cardiaco, señal de que tienen la presión alta. Cuando esa represión se torna crónica puede dificultar el pensamiento y el desempeño intelectual, además de impedir una interacción social más fluida. Ocultar los sentimientos, o sea reprimirlos es peligroso para la salud tanto física como emocional y cognoscitvamente.
De lo que se trata es de mantener la compostura, manejar las distracciones, no dejarse llevar por el temperamento o herirse por comentarios negativos. Es importante aceptar críticas constructivas. También poder manejar la ansiedad. Las situaciones no son ansiosas, la gente es la que se torna ansiosa. En ocasiones la ansiedad es el resultado de pensamientos irracionales. Un pensamiento irracional bastante común es debo tener el amor y aprobación de los demás. Este tipo de pensamiento es irracional, porque no podemos caerle bien a todo el mundo, no importa cuanto nos esforcemos para lograrlo. Siempre podría haber alguien que considere nuestra simpatía como hipocresía o estrategia para lograr algo. Otro pensamiento irracional es debo hacerlo todo perfecto, hacerlo todo bien. Tampoco se puede pretender ser perfecto o hacerlo todo bien. Nadie tiene todas las contestaciones. Además, es el observador el que evalúa y otorga valor al producto del otro, de manera que lo que para alguien está bien, para otros es mediocre. Por lo general, cuando una persona se exige perfección se llena de ansiedad y la ansiedad afecta la ejecución.
III. Organizarse a base de metas y prioridades
En ocasiones podemos tener alguna dificultad en definir nuestras metas en términos de prioridades. Es decir, que tan importante es lograr una determinada cosa versus otra. En la Universidad la mayoría de los y las estudiantes son solteros y solteras y, además de estar interesados en los estudios universitarios, también están interesados en recrearse, compartir y conocer gente. Socializar y recrearse es entonces una meta valida y real. Por lo que a veces cumplir con la meta de los estudios, pudiera confligir con la de socializar e intimar. Con una buena organización personal, podríamos lograr trabajar adecuadamente hacia el logro de ambas metas, incorporando cambios en nuestro estilo usual de hacer las cosas.
Covey (1997) establece una serie de principios útiles para mejorar la administración personal. Algunos de estos pueden ser de ayuda. Este autor plantea que para poder cambiar algo el requisito más importante es identificar algún tipo de insatisfacción con el orden actual de las cosas. Esto nos permitirá desarrollar una nueva visión y un plan de cambio. Algunas personas se asumen a si mismas como imposibilitadas de cambiar debido a que se aferran a experiencias de poco éxito que han vivido en el pasado. Hay un proverbio que dice no nos amarramos a nuestra historia y si a nuestro potencial. Esto quiere decir que tenemos muchas posibilidades, entre ellas está el lograr lo que nos proponemos. Desarrollar un plan de cambio es un proceso de aclarar, reforzar, crear nuevas estructuras, desarrollar nuevos sistemas y comenzar a fomentar nuevas actitudes. Muchas de las cosas que necesitamos cambiar implican organizarnos mejor, sacar tiempo para implementar ese plan de acción y por ende saber distinguir entre lo urgente y lo importante.
Lo urgente es aquello que lo presiona a uno para que uno lo haga, lo importante es lo que uno debe hacer. Covey añade que mejor que poder administrar bien el tiempo es administrarse bien uno mismo, a base de las metas que uno tenga en la vida y las prioridades. Este autor plantea que la administración del tiempo es un proceso poco feliz y que el reto verdadero esta no en la administración del tiempo sino en la administración de nosotros mismos. Según este autor es importante distinguir entre lo urgente y lo importante. Urgente es algo que requiere atención inmediata ¡ahora! Las cosas urgentes actúan sobre nosotros. El timbre del teléfono es urgente. Los asuntos urgentes son muy visibles reclaman atención inmediata. A menudo complacen a otros. Algunas llamadas telefónicas pueden ser así. Lo importante, por otra parte tiene que ver con los resultados. Importantes son aquellas cosas que contribuyen a nuestras metas y misión en la vida.
Seria interesante evaluar cuales de nuestras actividades diarias estan relacionadas con nuestras metas en la vida, y cuales hacemos más en respuesta a las expectativas de otros para complacer a otros, o que realizamos por impulso o placer. Si detectas un desequilibrio a favor de actividades que producen placer a ti o a otros, pero que no contribuyen al logro de tus metas en la vida, es importante que puedas logran un equilibrio entre ambas cosas. Ese equilibrio solo tú lo determinas de acuerdo a lo que quieres lograr a largo plazo en la vida.
Bibliografía
Covey, S. (1997) Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Paidós Plural. Barcelona.
Goleman, D. (1999). La inteligencia emocional en la empresa. Javier Vergara editor. Barcelona.
Gonzáez Barja (2000). Yo quiero ser productivo (Ética de la motivación). Publicaciones puertorriqueñas, Hato Rey.
Para información adicional puedes comunicarte por correo electrónico:
mfernandez@cayey.upr.edu
Manejo del coraje
MANEJO DEL CORAJE
PorMaría del C. Fernández, M.A
La manifestación del coraje o la rabia, suele ser muy censurable. Los mensajes que recibimos respecto a si se debe manifestar el coraje o no son contradictorios. Por ejemplo, puede ser que se hagan diferencias por cuestión de género en la forma aceptable de manejar el coraje. Es posible, y de hecho, en algunos escenarios hemos presenciado que en mayor grado a los niños que a las niñas, (pero también a estas últimas) se le estimula a demostrar el coraje ante alguna agresión que le haga otro niño. Pero sin embargo, no se le estimula a los niños y niñas a que demuestren su coraje ante los adultos. El que un niño o niña no demuestre ese coraje no quiere decir que no lo está experimentando. Se le “educa” para que vaya controlando ese coraje. No obstante, si pensamos en los bebés y en nosotros mismos cuando niños y niñas, recordaremos que si nos daba coraje, la tendencia era a manifestarlo sin disimulo donde quiera que estuviésemos. A medida que uno va creciendo nos socializan para que podamos manejar y controlar ese coraje, de modo que pueda ser apropiadamente canalizado. Pero lo que no es del todo posible es que no lo experimentemos. De hecho, si alguien dijera que nunca le da coraje o que nunca se enoja, a lo mejor en realidad lo que nos está diciendo es que no ha aprendido a reconocer su coraje, o que reprime ese sentimiento por considerarlo inapropiado o temer lo que le pueda revelar acerca de sí mismo(a). Los sentimientos que no se identifican, o no se canalizan adecuadamente, porque los reprimimos, se pueden convertir en fuente de incomodidad e insatisfacción personal. Tanto si uno explota o reacciona a los impulsos en forma descontrolada, como si lo reprime y lo trata de ocultar en un afán de excesivo auto control, está en riesgo de experimentar malestar emocional. Ya sea para canalizarlos adecuadamente como para poder reconocerlos los sentimientos tienen que poder ser correctamente identificados.
¿ Cómo puedes identificar los sentimientos?
1. Reconoce los síntomas (fisiológicos y psicológicos) de los sentimientos que estas suprimiendo.
a. Ansiedad- usualmente es un miedo generalizado, no sabes a qué, o es como una sensación de que va a pasar algo malo. La ansiedad no la podemos relacionar con una situación específica, precisamente porque surge de sentimientos no expresados.
b. Depresión-Se teoriza que la depresión puede enmascarar un coraje no expresado que se ha dirigido contra uno mismo. Ayuda preguntarse con quien tiene uno coraje.
c. Síntomas psicosomáticos-Dolores de cabeza, ulceras, presión alta, son algunos de los síntomas que pueden resultar del estrés crónico de reprimir sentimientos por mucho tiempo.
2. Trata de sentir en el cuerpo las preocupaciones.
3. Trata de darle un nombre a lo que estas experimentando
Si el sentimiento que identificas es coraje es posible, que experimentes gran volumen de tensión, pues por lo general aumenta la presión sanguínea y se acelera el ritmo cardíaco. Si la persona enojada es capaz de liberar la tensión emocional y física, que se ha acumulado en su interior, al final se sentirá mejor. Cada persona es distinta y varía en cada uno la forma en que canalizamos o expresamos ese coraje. Algunos con mencionar o denunciar que tienen coraje, ya se van calmando y se sienten mejor. Otros quizá lo mantendrán por más tiempo. No es tan fácil establecer cual es la forma apropiada de sacar el enojo afuera. Hay gente que se encierra en el cuarto y grita o rompe algo y eso le hace bien. (siempre y cuando lo que rompió fuese de esa persona y luego no se arrepienta). Pero lo que si es inadecuado es dirigir el coraje contra uno mismo o contra alguien o algo que no tiene que ver o no es la causa de nuestro coraje. Ya dijimos que si no se expresa se torna contra uno mismo y eso es perjudicial a la salud. Pero sin embargo, hay gente que como que siempre está de mal humor y da la impresión que no tienen problema para expresar coraje, pero tampoco se ven felices ¿Por qué?. La gente que se enoja gran parte del tiempo, por lo general se siente defraudada de la vida y siente que otros tienen la culpa de sus problemas. De hecho, el reconocer que ellos tienen gran parte de la responsabilidad de sus problemas les resulta muy doloroso, implica culparse ellos mismos. Tienden entonces a protegerse de esa posibilidad , dirigiendo la culpa y la responsabilidad hacia fuera.
Lo ideal es uno poder conocerse y poder ponerse en contacto con los propios sentimientos, es un paso de avance en esa dirección. Como nos dice Watzlawitz es imposible no comunicarnos, todo hasta el silencio comunica. Los sentimientos por supuesto también nos están diciendo mucho sobre nuestra historia y desarrollo, sobre la influencia del pasado, sobre nuestro conflicto actual y sobre nuestro potencial futuro. Comprender nuestros sentimientos es comprender nuestra reacción al mundo que nos rodea.
Referencias
Bourne,E.(1997). The Anxiety Phobia Workbook.New Harbinger Publication,Inc.
Viscott,D. (1997). El lenguaje de los sentimientos. Emece Editores,Barcelona.
Levy,N.(2000). La Sabiduría de las Emociones
Plaza Janés. Barcelona.
mfernandez@cayey.upr.edu
Revisado enero 2002
Proceso de Cambio
Reflexionando sobre los procesos de cambio y transición
Por María del C. Fernández
Heraclito (c. 544-484) dijo que nadie se baña dos veces en el mismo río. Esta sencilla idea remite al hecho de que la forma del río está en constante transformación por el efecto del agua, la lluvia y el clima en general. Al cambiar la forma del río, cambia el río.
Desde tiempos tan remotos se ha planteado el hecho de que todo está en constante cambio y transformación. Aunque suene un poco paradójico, en la actualidad el cambio parece ser una constante. Sabemos que el ser humano es un organismo en constante cambio. Por ejemplo, en un segundo mueren y nacen cientos de células. Los conocimientos en las ciencias biológicas nos indican que mientras más joven y saludable un organismo, más actividad de cambio hay a nivel de corteza cerebral y neuronal.
Nuestras ideas y pensamientos sobre la vida también experimentan cambios. Se ha escrito y disertado mucho sobre cómo el ser humano enfrenta los cambios. Algunos estudiosos del tema han planteado que existe una propensión en los seres humanos a resistir los cambios, sobre todo aquellos conductuales y culturales. En nuestros tiempos, experimentamos transformaciones tecnológicas, económicas, sociales y culturales con relativa rapidez. Lo que nos plantea la deseabilidad de vencer algunas de estas resistencias a los cambios. Veamos cómo podemos aplicar algunas de esas nociones a la experiencia de transición a la vida universitaria.
Cuando comenzamos en la Universidad reconocemos que hay un cambio de escenario de aprendizaje. Dicho cambio exige que cambiemos también nuestro estilo habitual de estudiar y de relacionarnos. La introducción de un programa de cambios supone y exige por lo general cuestionar viejos esquemas de actuación, eliminar antiguas prácticas, aprender nuevos conceptos y procedimientos, modificar patrones de relación y reestructurar tareas. Todo esto implica moverse, modificar; hacer algo distinto a lo que se hacía. Esta demanda de acción contribuye a que se instaure la resistencia, constituyendo así a una reacción lógica, natural y esperada.
El asesor empresarial William Bridges (1991), estudioso del fenómeno del cambio, sostiene que es necesario distinguir entre cambio y transición. Según él, el cambio opera en los ambientes físicos o materiales. Es un evento contextual externo y relativamente rápido. Por su parte, la transición es el proceso psicológico individual interno, que ocurre en las personas en su lucha por adaptarse a la nueva situación generada por el cambio. La transición, por lo tanto, es más lenta, ocurre dentro de las personas y es muchas veces intangible.
Cuando ingresamos a la Universidad experimentamos un cambio de escenario, de estudio y a veces de lugar y de residencia. Muchas veces ese cambio no ocurre a la par con la transición que debe tener lugar en actitudes y formas de trabajar. Según Bridges el cambio no se completa sin una reorientación psicológica de quienes participan en él. Esta reorientación dependerá de la capacidad de la persona para soltar o abandonar, para dejar ir la vieja realidad y su antigua identidad. Toda transición comienza dejando algo. Este algo pueden ser: relaciones, grupos, lugares, afectos, sentimientos, hábitos y certezas. Este proceso es para muchos difícil y supone enfrentar y compensar perdidas.
Es entonces algo usual el que cuando nos iniciemos en la Universidad sintamos que hemos entrado en una zona riesgosa y creativa, que a la vez nos ubica en un espacio entre la vieja realidad y la nueva situación. Para algunos sobre todo esas primeras semanas puede experimentarse como una especie de limbo. Es un periodo durante el cual los individuos están abandonando los viejos sistemas pero todavía no se sientan suficientemente hábiles para adoptar la nueva manera de hacer las cosas. Afortunadamente, este proceso de transición concluye por lo general durante el primer semestre, logrando el estudiante un sentido de pertenencia, y de seguridad respecto a su nueva identidad como universitario.
La manera en que una persona logra analizar la experiencia nueva parece ser clave. Este análisis incluye que identifique las áreas que necesita modificar, incorporar y/o atemperar su forma de actuar y pensar sobre la experiencia nueva.
Algunas estrategias que parecen ser útiles para el proceso de transición a la universidad son las siguientes:
1. El ingreso a la universidad es una gran oportunidad, una gran puerta que nos permite cruzar otros umbrales de posibilidad. Reconocer esto nos facilita sobrellevar los momentos de incertidumbre e inseguridad, que pudiéramos experimentar.
2. Reflexiona sobre la importancia del paso que estás dando, estudiar es una forma de ampliar tus horizontes, hacer descubrimientos, hacer nuevas amistades y a la vez contribuir con tu país.
3. Reconoce la experiencia nueva como un reto, lo que hoy te parece complicado y misterioso, pronto te será familiar.
4. Decídete a aceptar el reto y reconoce que si la Universidad te admitió es porque se entiende que tienes el potencial para lograr esa meta.
5. Si percibes que el nivel de dificultad es distinto, esto implica que también debe ser distinto la forma y el estilo de estudiar. Cambia tu estilo de estudiar. Cambio el estilo de los cursos en cuanto a la metodología de enseñanza, así como en cuanto al contenido. Tal vez notes que ahora las clases se reúnen con menos frecuencia, pero se cubre más material. Esto último implica que debes estudiar diariamente, y no el día antes como en los viejos tiempos.
6. Si al principio no obtienes las calificaciones esperadas, no te desanimes. Sigue intentándolo. En la universidad se te ofrece la oportunidad de recibir tutorías, pero también puedes repetir algún curso si la calificación es muy baja y no te sientes satisfecho.
7. Procura conversar con los profesores tus dudas, inquietudes e intereses. Descubrirás que esto facilitará el que clarifiques conceptos y te mantengas interesado en los cursos. Además, ayudará a que el profesor o profesora te conozcan mejor.
8. Conoce por el nombre a la mayor cantidad de estudiantes en cada curso. Entre estos compañeros podrás conocer a algunos de tus mejores amigos y colegas.
Referencias
Bridges, W. (1991). Making Sense of Lifes’Change Transition. Oxford, Perseus Books.
Para información adicional puedes comunicarte con nosotros por correo electrónico a la siguiente dirección:
mfernandez@cayey.upr.edu
Servicios de psicología clínica
SERVICIOS DE PSICOLOGIA CLINICA
La Universidad de Puerto Rico en Cayey ofrece a los estudiantes el servicio de psicología clínica.
¿Qué es la psicología clínica?
La psicología clínica es una rama de la psicología que se especializa en la atención de individuos, familias y grupos tomando en consideración su contexto socio cultural. Aunque hay diversos enfoques terapéuticos y conceptuales, en términos generales, la psicología clínica tiene como objetivo común ayudar a las personas a prevenir y manejar problemas y a tomar decisiones en su vida diaria.
¿Qué es la psicoterapia?
Las sesiones de psicoterapia son conversaciones dirigidas a generar significados y con ellos, narraciones nuevas que doten a los participantes de la capacidad de articular nuevas formas de desarrollar su subjetividad lo más libremente posible de sufrimiento psicologico, o al menos con un sufrimiento libre y con significado ético valido quien lo elige.
Situaciones por las cuales usualmente se pueden solicitar los servicios de la psicóloga
• Dificultades de ajuste a la vida universitaria ( ej. cambio de ambiente)
• Dificultad en el manejo de demandas excesivas con la autopercepción de que no se tienen suficientes recursos para manejarlas (estrés)
• Dificultad en manejar sentimientos (ej. Manejo del coraje
• Sentimientos de inadecuacidad personal o menosvalía
• Animo deprimido constante
• Ansiedad excesiva
• Problemas con sustancias controladas
• Toma de decisiones
• Relaciones interpersonales
• En general cualquier situación que la persona perciba como angustiante y que este afectando su estabilidad emocional.
¿Durante qué horario se ofrecen estos servicios?
La psicóloga ofrece sus servicios en el siguiente periodo:
Lunes a Viernes- 8:00 AM-12:00 AM
1:00 PM-4:30 PM
¿Qué debo hacer para solicitar el servicio?
Puedes asistir personalmente o llamar por teléfono al C.E.D.E. ext. 2434 y hacer una cita.
Sobre la transición a la universidad
Sobre la transición a la universidad conviene saber…
Por: María del C. Fernández
Para muchos estudiantes de primer año, el ingreso a la Universidad puede representar la primera experiencia de pasar tiempo fuera de casa por un periodo largo de tiempo. Las fuentes principales de apoyo no están cerca para facilitar el ajuste a un ambiente que no es familiar. Aquí te presentamos información que puede ayudarte a formarte unas expectativas más realistas respecto a aspectos relacionadas con la vida social en el campus.
1. Las primeras semanas en el campus pueden ser un periodo de soledad. Uno puede sentir que no conoce casi a nadie y que no tiene amistades. Cuando vemos a otros en grupo pensamos que los demás son muy seguros de sí mismos y socialmente exitosos. La realidad es que la mayoría está experimentando algo similar.
2. Con el tiempo los estudiantes encuentran pares en la universidad que le proveen estructura y apoyo valioso en el nuevo ambiente. Es importante que recordemos ser nosotros mismos cuando se trata de conocer gente nueva.
3. Las relaciones significativas no se forman de un día para otro. Tomó mucho tiempo desarrollar intimidad con el grupo de amigos de la escuela superior, lo mismo pasa en la Universidad.
4. Ese aumento en la libertad personal puede ser motivo de satisfacción pero a la vez puede provocar angustia. El ambiente extraño con nuevos tipos de procedimientos y nuevas personas puede crear una sensaciónemocional de altos y bajos. Esto es normal y debe esperarse.
5. Vivir con otras u otros compañeros de hospedaje puede conllevar problemas especiales, muchas veces muy intensos. Negociar respecto a aspectos cotidianos como la propiedad personal, el espacio personal, el sueño o las necesidades de relajación puede tornarse un asunto complejo. Esta complejidad aumenta en la medida en que difieren los bagajes culturales y el sistema de valores de quienes comparten el hospedaje. Comunicar las necesidades legítimas calmadamente, escuchar con respeto las preocupaciones de los y las compañeras, y estar dispuesto a comprometerse y reconocer las necesidades importantes de los demás puede promover la resolución de estos asuntos.
6. Es irrealista pensar que l@s compañer@s de hospedaje van a ser nuestr@s mejores amig@s. El que puedan llevarse bien no significa que cada parte no tenga su propio grupo de amistades.
7. Las clases de la universidad son generalmente de un nivel de dificultad mayor que las de la escuela superior. Hay más cantidad de material que leer y los exámenes y trabajos cubren gran cantidad de material. Los profesores esperan que los estudiantes hagan más trabajo fuera de clase. Para poder cumplir con esto, el estudiante debe tomar la responsabilidad por sus propias acciones. Esto significa que la y el estudiante debe seguir el prontuario del curso y mantenerse haciendo las lecturas. El estudiante debe tomar la iniciativa. Si falta o se ausenta a una clase, es responsabilidad del estudiante buscar las notas de alguien que haya asistido. Si el estudiante está teniendo dificultades con el trabajo del curso, el o ella deben pedir ayuda, por ejemplo de cómo hacer trabajo extra, pedirle una cita al profesor o al consejero académico, o solicitar tutoría, entre otras.
Desarrollando una actitud positiva
Es la actitud, no la habilidad lo que determina el éxito en la Universidad. Algunas personas puede ser que de primera intención no estén de acuerdo con eso. Pero muchos estudiosos del tema e investigadores han documentado ampliamente datos que sugieren la seriedad de este lema.
Es incorrecto pensar que la inteligencia es un sustituto adecuado a la buena actitud. La inteligencia es un talento que muchas personas desperdician debido a una mala actitud. Es la actitud, no la habilidad lo que en muchas ocasiones hace la diferencia.
Probablemente conoces personas con el potencial para desarrollarse como atletas o como estudiantes, cuya actitud empaña su desempeño. Por lo general tienen excusas para estos del tipo: si yo tuviera, o si yo pudiera, o el entrenador me odia, o el profesor la tiene conmigo, ect. Son personas que no han llegado a alcanzar su altitud, debido a su actitud.
“Tips” para sobrevivir
1. Piensa como un creativo de publicidad- en el área de publicidad, la primera cosa que el publicista debe decirle a los clientes es cómo el producto o servicio le beneficiaria. De otro modo, es prácticamente imposible vender algo. Por lo tanto, encuentra el beneficio que puede tener para ti el curso examinando el prontuario del curso y descubriendo dos o tres asuntos que puedas encontrar interesante. Concéntrate en ellos al inicio, otros beneficios surgirán más adelante.
2. Buscar beneficios a largo plazo, no a corto plazo. Cuando busquen los beneficios, cuidado con una visión miope. Algunos estudiantes tienden a buscar la gratificación inmediata, qué me aporta a mí ese curso ahora en este momento en mi vida. Esta forma de pensar puede ser decepcionante porque para alguien de primera intención podría ser difícil ver la relación con la vida actual del racional que tuvo Colón para hacer el viaje en 1492. En vez de tener esa visión miope, pregúntate “¿Qué me puede enseñar la historia? Entender los por qué ¿me puede ayudar a entender los qué y los cómo? La respuesta es sí. Lo que aprendes en la universidad te ayuda a prepararte a pensar sobre asuntos importantes y aplicarlos a tu vida diaria.
3. Recuerda la fábula de la liebre y la tortuga. Esta historia tod@s la conocemos desde niñ@s. Como recordarán los dos estaban en una carrera. La liebre se sobreconfió en su talento o aptitud y subestimó a su competidor que tenía una gran actitud. Los resultados ya los conocemos.
4. Antes de hacer un comentario negativo sobre algún curso o profesor, evalúa tu nivel de dedicación y compromiso con ese curso. Si consideras que ha sido moderado o deficiente, empieza por analizar como esto puede afectar tu percepción sobre el curso o el profesor. Es peligroso tender a responsabilizar a los demás por lo que nos ocurre, puesto que podemos evitar identificar áreas que necesitemos mejorar.